La historia de la
plaza Mayor de Salamanca es
la descripción de los sucesos, y de las transformaciones que ha sufrido esta
superficie urbana ubicada en el centro histórico de la ciudad de Salamanca (España). La construcción de la plaza tal como está actualmente se demoró a
lo largo de un periodo cercano al cuarto de siglo, desde el año 1729 al 1756,
ocupando una parte de la muy espaciosa plaza medieval llamada
«Plaza de San Martín», en la que había mercado diario.1 2 En
su larga historia de dos siglos y medio, la plaza ha sido testigo de los
acontecimientos culturales, políticos, civiles, festivos y religiosos más
importantes de la ciudad.
La idea de sus construcción proviene del empeño del corregidor andaluz Rodrigo
Caballero que a la
edad de sesenta años logra convencer al Ayuntamiento de la necesidad de una plaza más armónica y
acorde con las corrientes urbanísticas de
la época. La construcción llevó algunos años, durante este periodo el
Ayuntamiento tuvo que pleitear con los propietarios de las casas de los
pabellones. Rodrigo es además el autor del programa iconográfico de la plaza que se plasma en sus medallones.3 La
plaza es de claro estilo
barroco, resulta ser uno de los centros más prestigiosos de la
ciudad.4 La Plaza es, ya desde los
inicios de su construcción, un espacio público, un nudo de comunicaciones y
lugar de paso, de reivindicación política y social, un mercado y espacio lúdico
donde se han celebrado corridas de toros y fiestas barrocas así como festejos
populares.5
El diseño de la
Plaza se asigna, en su primera etapa, al arquitecto madrileño Alberto de
Churriguera (encargado
de diseñar y dirigir la obra de los dos primeros lienzos),
y elConcejo de la
ciudad financia
completamente la obra.
La literatura
española posee
numerosas alusiones a la
Plaza Mayor de Salamanca y de su entorno, donde se encuentran
descripciones destacadas como la del escritor bilbaíno Miguel de Unamuno.6 7 La
evolución de la plaza, tras su construcción, pasó por diversas épocas de
transformación en su mobiliario. Se diseñaron e hicieron para su adorno
jardines en su centro, farolas, quioscos. Hubo tráfico rodado que, finalmente,
fue suprimido en los años
setenta. En el año 1935 fue declarada la Plaza un Monumento Nacional por ser la más decorada, proporcionada
y armónica de todas las de su época. Asimismo, en 1973 fue considerada Monumento
Histórico-Artístico.8La plaza cumplió su 250 aniversario en
los albores del siglo XXI.
Índice
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Entorno de la Ciudad Vieja
Existieron antecedentes urbanísticos que explican el emplazamiento
de la actual plaza mayor.9 No
se dispone de mucha información acerca del núcleo primitivo de la ciudad de
Salamanca, aunque si se sabe que esta área que se encontraba en la loma central
que se ubica entre el arroyo
de los milagros y de San
Pablo. Hubo intentos fallidos de repoblar la zona por parte de Ramiro II. La muralla primitiva,
que surge para defensa de la población contra las aceifas de Almanzor, circunvalaba la loma y se encontraba
a espaldas de la iglesia Mayor
de Santa María de la Sede abriéndose
una pequeña plaza que hacía las funciones de zoco:
denominada de Azogue Viejo.2 Este
zoco era el centro comercial y artesanal durante la Edad Media salmantina.
En una puerta de la cerca, en el siglo XII cobró protagonismo durante un breve
periodo como centro comercial de la incipiente ciudad, una nueva plaza: el
"Azogue Nuevo" (hacia donde ahora está la Clerecía ). La ciudad iba
ampliando sus zonas comerciales, desplazando su centro hacia las rutas de las
más ciudades más importantes de la época: Zamora y Toro.10 Estas
vías salían de la antigua cerca por una llamada puerta del sol (puerta de oriente) junto a la Iglesia
extramuros de San Martín y
fuera de esta puerta nació una plaza; sobre ella confluían casi varias calles
importantes de la ciudad. A esta plaza se trasladó el mercado inundando la zona y las calles
adyacentes lentamente durante la baja edad media.11 Este
espacio abierto se denominó Plaza
de San Martín, que fue considerada como la plaza más grande de la cristiandad,
desde el siglo XV hasta el siglo XVIII.12 La
actual plaza Mayor de Salamanca, surgirá en una parte de la vasta e irregular
explanada que se denominaba Plaza de San Martín (ocupaba casi cuatro veces el
área de la actual Plaza), llamada así por contener la Iglesia
de San Martín.
La Plaza de San Martín
El empedrado de la plaza, así como el de muchas
calles que desembocan en la
Plaza , se hace por orden del príncipe Juan (primogénito de los Reyes Católicos) en febrero de 1497 (el
siguiente empedrado se realiza en 1607).15 Hasta
mediados del siglo XV, la ciudad de Salamanca contó con la celebración de dos ferias
francas, a la que los ganaderos y agricultores de
la provincia llevaban y comerciaban con sus mercancías. Una era la feria de Don Guiral, celebrada entre el
7 de febrero y el 14 de marzo, la otra la de San
Juan de junio que se
celebraba entre el 10 de mayo y el 13 de junio. Los mercados semanales se
celebraban los jueves.
Por las descripciones literarias de los viajeros que recorren España en
los siglos XV y XVI, se saben características arquitectónicas de esta plaza.
Del francés y cartógrafoA. Jouvin se conoce que era una de las más
espaciosas de España.14 Describiendo
la existencia de la Iglesia
de San Martín en el medio de la plaza y del Ayuntamiento. Otro viajero europeo,
que describe la plaza, es el nuncio extraordinario de Clemente VII, Camilo Borghese, ante Felipe II.
De la misma forma por el viajero bohemio León de
Rosmithal, en 1466, se conoce la existencia de ejecuciones públicas
o ahorcamiento de malhechores, así como de otras actividades como corridas de toros (celebradas eldía de Santiago) y juegos de cañas. El mismo Hernán Cortés en sus Cartas de relación al emperador Carlos V compara la plaza de la ciudad de Tenochtitlan ubicada en mitad de una laguna salada
con la Plaza de
Salamanca por su tamaño (segunda y tercera cartas).16 También Bernal Díaz del
Castillo compara el
tamaño de la plaza deTlatelolco con la salmantina.17
De la misma forma, la vertiente lúdica de la Plaza de San Martín, es
descrita por el sevillano Pedro de Medina en 1548.18 Demostrando
que la Plaza
era ya lugar de reunión y punto de celebración de actos solemnes. Esta nueva
función de la plaza, más allá de su función mercantil, dio lugar a la necesidad
de un espacio de convocatoria y celebración. La necesidad de poseer balcones para
poder contemplar los festejos de la
Plaza dieron lugar a la aparición de mesones como
el Mesón de los Toros (propiedad de los monjes del Monasterio
de Moreruela en
Zamora),19 y
elMesón de la Solana (propiedad en el siglo XVII de Antonio
de Paz y Estrada).20 La
centralidad de la plaza la convierte en protagonista urbana.
Se sabe como era la disposición arquitectónica de la plaza de San
Martín en fechas anteriores a la construcción, debido a la existencia de planos
realizados con el diseño de la planta, y firmados por Manuel de Larra
Churriguera en 1741.
En el ala del lado de mediodía, denominado de San Martín, se encontraba el
comercio de frutas y hortalizas, así como el de carnes y pescados. Los puestos
de estos productos se encontraban muy regulados por el Ayuntamiento: tanto en
número como en la calidad de la mercancía que se encontraba a la venta. Las
casas de esta zona hacían un perfil de media luna situando
a la Iglesia
de San Martín en frente de las mismas. Debido a su disposición y estructura se
denominaba isla de cajones
firmes. Las casas que existían en esta zona eran co-propiedad del
Ayuntamiento de Salamanca y de la parroquia de San Martín. Uno de los bloques
de casas desembocaba en una plazuela denominada corrillo de la Yerba. El lado oriental poseía una torre desde la que un reloj
proporcionaba la hora a los transeúntes que frecuentaban la plaza, se encontraba
abierta con innumerables puestos elaborados de madera. A sus espaldas se
encontraban los puestos de carbón y
la lonja.
El lado de poniente, denominado de Petrineros, formaba una línea recta
interrumpida por la calle
del Prior y del Concejo(cercano al entonces mesón de los Toros). Se
componía de la zona más noble, y muchas de las casas pertenecían a las
instituciones oficiales, algunos ejemplos como el Cabildo de la Catedral,
la casa de la Clerecía de San
Marcos, la Casa
de la Universidad ,
Casa de la Encomienda
de San Juan de Barbalos, el Palacio del Conde de Grajal. La construcción de la nueva
Plaza encontraría una mayor resistencia litigante, precisamente en este
Pabellón de Petrineros.20 La
construcción supondría un desembolso de dinero, así como un cambio de
proporciones en los solares e inmuebles existentes. Existía un fuerte desnivel
entre el lado de poniente Petrineros y el lado de oriente. El lado
septentrional de la plaza (frente al de San Martín) se encontraban las casas consistoriales.
Este lado de petrineros, correspondiente a la vieja plaza medieval era el único
que tenía soportales.
Necesidad
de una "Nueva Plaza"
Efigie de Alberto Churriguera uno de los maestros mayores de los
inicios de sus construcción. Encargado de los dos primeros lienzos.
Otras ciudades castellanas ya disponían de Plazas Mayores
"regulares" en los albores del siglo XVII, y resultaba necesario que
Salamanca, que apenas alcanzaba unos quince mil habitantes, dispusiera
igualmente de una plaza más regular que la desigual y extensa plaza de San
Martín. Existen peticiones expuestas formalmente al Consistorio a comienzos del
siglo XVIII solicitando la renovación del espacio de la Plaza de San Martín. Un
ejemplo es la realizada en 1720 debida al CorregidorJerónimo de Blancas y Perafán
de Ribera(según directrices del Consejo de Castilla).
Estas peticiones anteriores, a la formulada por Rodrigo y Llanes, no
prosperaron debido principalmente a la falta de rigor en su formulación, siendo
el motivo económico un temor. El Consistorio temía que la ciudad quedara
finalmente empeñada debido a un fallo en el coste de su ejecución, y por esta
razón exigía su realización con detalle económico. Rodrigo de Llanes fue el
detonante final de la necesidad de la construcción de la plaza, su actividad
administrativa le llevó a activar anteriormente la construcción de un Hospicio, una fábrica de anascotes (fábrica de
paños de lana). Su exposición del proyecto el día 9 de julio de 1728 ante el consistorio, fue clave para
convencer al Ayuntamiento. Apelaba el regidor Rodrigo ante el Consistorio que
las necesidades para su construcción eran tres: la primera era el ornato, la
segunda la utilidad pública y el bien común, la tercera la relacionaba con la
mejora del comercio en la ciudad. Reunido el consistorio el 28 de junio, el
administrador declaró la existencia de fondos para el comienzo de las obras, de
esta forma se ordenó el comienzo de las mismas. En esta reunión se nombró como
comisarios diputados de la obra a Juan
Barrientos y Solís, a Francisco
Honorato y San Miguel, Juan
Gutiérrez, y a José del Castillo y Larrazábal (conde de Francos).21El resto del año 1728 se consumió en
los trámites administrativos de los diputados ante el Consejo de Castilla y obtener finalmente la aprobación
real.22 La
idea era construir una Plaza lo más cuadrada posible.
Este cambio resultaba ser el "definitivo" ya intentado anteriormente
a lo largo de los siglos XVI y XVII, sufriendo diversas variantes que
consistían en cambios en la organización espacial con el objeto de mejorar el
aspecto público y lograr despejar las calles.
Las peticiones, por parte de los comisarios del Consistorio, al
Consejo de Castilla siguieron sus etapas administrativas habituales. El 17 de
octubre de 1728 solicitó el Consejo de Castilla al Consistorio un informe
detallado y explicativo del tipo de obra que se iba a realizar. El informe
debería incluir cuantía de dinero, tiempo empleado para su construcción y los rendimientos
económicos que
produciría. El Consistorio respondió que el gasto de ejecución sería de 726.000 reales (247.000
reales en posesión de la ciudad y 480.000 reales recaudables desglosados por año), el tiempo
empleado en la construcción de la plaza estimado era de seis años. Con ello el erario real quería evitar costes futuros debido a
la construcción de la Plaza ,
derivados de la imposibilidad de que la ciudad no los pudiera costear. La provisión real de Felipe V se firma en Madrid el 12 de enero de
1729. La provisión real, aunque concedía licencia para la construcción de dos lienzos de la plaza, se negaba a conceder
ayuda económica real, condonar u ofrecer moratoria en caso de impagos. Siendo
la construcción de la Plaza
una labor de la ciudad y de sus habitantes. A la llegada de la provisión,
Rodrigo de Llanes el 25 de agosto de 1729 acude al maestro mayor de laCatedral Nueva de Salamanca: Alberto Churriguera y le solicita un estudio inicial.
Desde el 12 de enero, se pregonó la
obra por las calles de Salamanca durante un plazo de dos semanas, no habiendo
constructor que se hiciese cargo de la obra bajo el presupuesto anunciado.
Rodrigo Caballero con el objeto de facilitar y aclarar el proceso de contrata,
redactó un minucioso reglamento por el cual deberían iniciarse las obras.
Los planos iniciales de Alberto Churriguera no se conservan en la
actualidad, y a pesar de suponer su existencia se desconoce su paradero. Pero
si se dispone de un diseño en planta firmado por su sobrino Manuel de Larra
Churriguera, y datado con fecha en el año 1741. En este plano se
describe la situación de la plaza durante su construcción, y deja clara la
intención inicial de Plaza que tenía Alberto.23 Las
distancias en este plano se indican en pies castellanos, y reflejan una plaza
ligeramente más grande de tamaño que la actual. La causa de de la reducción,
serán los litigios que
aparecerían durante la construcción en los años venideros. Alberto Churriguera
antes de construir el Pabellón Real redacta once condiciones mediante las
cuales deben construirse los dos primeros lienzos de la Plaza. Estas
condiciones afectan al cimentado, sótanos, bodegas, paredes maestras y
fachadas. Estas condiciones fueron aprobadas por el Consejo de Castilla y
ejecutadas en la construcción de toda la Plaza : es decir de los cuatro lienzos. La nómina
de Churriguera, por su trabajo de diseño y vigilancia, alcanza unos trescientos ducadosanuales.
El coste de los dos primeros lienzos (el denominado Pabellón Real
y el de San Martín), se estimaba en unos 66.000 ducados. El orden de ejecución estaba
justificado desde un punto de vista económico, el Pabellón Real (que ocupaba
espacio abierto de la Plaza de
San Martín) sería provechoso para el ayuntamiento debido a loscontratos de
arrendamiento de las
casas posteriormente construidas; lo mismo ocurre en el Pabellón de San Martín
(en régimen de co-propiedad con la
Parroquia ). La realización de estos dos pabellones supondrán ingresos periódicos
al Ayuntamiento. No sería así en el Pabellón de Petrineros, edificado sobre un
conjunto de parcelas en propiedad de particulares, así como en gran parte del
consistorial. Se empezó por lo tanto por los lienzos más rentables
económicamente a la ciudad, así como los potencialmente menos conflictivos.
Construcción
Machones de
piedra de granito en
las primeras hiladas de las columnas de los soportales, debidas a una obra de
reasentamiento datada en 1927-1928.
Las fechas de inicio de las obras difieren, según el autor
consultado, y según qué considere como evento de "comenzar". Por
ejemplo hay autores que consideran el allanado inicial de la plaza como
comienzo, otros como el acto administrativo. Había un fuerte desnivel desde
Petrineros hasta la plaza de carboneros, y el trabajo de allanado requería el
transporte de mucho material. El rey Felipe V firma la real cédulade comienzo de las obras en 1707,
pero no tuvo efectividad hasta más adelante. Otros autores reconocen que el
permiso real no fue concedido hasta 1710,
siendo 1720 la fecha de inicio de los trabajos.24 El
cronista salmantino Villar y Macías indica el 10 de mayo de 1729,10 21 siendo
esa la fecha más aceptada. La idea de la Plaza Mayor proviene de Rodrigo
Caballero y Llanes,corregidor que tomó posesión del cargo en
noviembre de 1726.1
La construcción se realiza en tres fases bien diferenciadas. Las
obras comenzaron el10 de mayo del año 1729.21 Alberto
Churriguera recibe el encargo a la edad de cincuenta y tres años y comienza su
labor con el apoyo del corregidor Rodrigo Caballero. En la primera fase se
diseñan y construyen primero el Pabellón Real y posteriormente el de San
Martín. Cabe destacar que durante su periodo de construcción se fueron acabando
otros edificios notables de la ciudad, como lo es: laCatedral Nueva y La Clerecía.
Los constructores
El aparejador a
cargo de las obras, elegido por ser hombre de confianza de A. Churriguera, fue Felipe Fernández (apodado «cabeza redonda»). Felipe se
llevó consigo algunos de los colaboradores más fieles de la obra de la Catedral Nueva.
Se sabe poco de este aparejador, excepto que murió antes de 1750. El segundo
aparejador es Francisco Pérez
de Estrada (figura en el Catastro de Ensenada con edad de cincuenta años, luego
comenzó la obra a la edad de veinte y seis). Las cuadrillas se dividían en
grupos jerarquizados.25 Los
principales grupos eran tres:canteros que
trabajaban la piedra, los albañiles y los carpinteros. Entre los canterosque trabajaban la
piedra, se encontraban: los asentadores,
los labrantes encargados de hacer las piedras a
escuadra, y los fijadores.
Entre los albañiles se distinguían los oficiales de albañilería, encabezando
cuadrillas de a ocho. En el gremio de los carpinteros se distinguían los
aserraderos. Muchos de los canteros y albañiles habían trabajado a las órdenes
de Alberto Churriguera en el coro y trascoro de
la Catedral Nueva.
Entre los escultores a cargo de las obras de embellecimiento, cabe
destacar al vallisoletano Alejandro Carnicero que se instala en la ciudad de
Salamanca y colabora con José de Larra (cuñado de A. Churriguera) en las
tallas del coro de la
Catedral Nueva. Esculpió la mayor parte de los medallones de
reyes españoles del Pabellón Real en la primera fase constructiva.26 Recorriendo
los reinados desde Alfonso XIhasta Felipe el hermoso y Juana la
loca y otras dos de
las enjutas del Arco de San
Fernando. Se suponen también de este autor los medallones del Pabellón de
San Martín, finalizado en 1735 (fecha en la que el artista residía en
Salamanca). Estos medallones se hicieron policromados y dorados, algunos de
ellos conservan restos de esta labor. No se sabe con certeza que se le
encargara la talla del gran medallón deSan Fernando con su espada de
hierro, bajo el dosel,
pero hay autores que le atribuyen su realización.27 Las
fuentes gráficas que empleó Alejandro Carnicero en su realización proceden de
una serie de treinta láminas de retratos de reyes españoles (esta serie va
desde Ataulfo hasta Carlos II)
que data de 1685.28 Estas
ilustraciones se reprodujeron posteriormente en 1729 en la "Historia de
España" de Juan de Mariana, justo en el año de comienzo
de las obras de la Plaza. Es
muy posible que Carnicero trabajara con las reproducciones de Juan de Mariana y
no con la edición romana costosísima de 1685. Junto a los escultores se
encontraban los tallistas,
encargados de obras menores de ornamentación de arcos y balcones. Algunos de
ellos realizaron los ornamentos de los Arcos Mayores de San Pablo, San Martín y
San Fernando (en especial la hojarasca que aparece rodeando la lápida). Serán
responsables de tallar los escudos reales y de la ciudad que se encuentran en
la parte trasera del Pabellón Real (mirando a la actual Plaza del Mercado).
Algunos de los tallistas mencionados son Manuel
de Valladolid (desde febrero
de 1732) y su ayudanteRoque del Moral.
Entre la nómina de los carpinteros aparece como destacado: Bartolomé de Coca.25Perteneciente a una estirpe de
carpinteros salmantinos vinculados a las obras del Ayuntamiento. Su hijo José de Coca permanecerá en la obra de la Plaza durante la segunda
fase de la misma. La labor de Bartolomé era la de seleccionar, tasar, medir la
madera destinada a los andamiajes. Los oficios de aserradores eran
los encargados de cortar y asentar las vigas y tablones. Otros carpinteros se
encargaban de las puertas y ventanas, se solían encontrar bajo contratas
especiales. Similares contrataciones ocurrieron con las obras de herrería y
de cerrajería. Las labores y tareas de estos
últimos iban desde la composición y mantenimiento de las herramientas empleadas
por canteros y carpinteros, hasta la de proporcionar clavazón, cerraduras y
demás instrumentos bajo demanda de la obra. Dentro de las labores de rejería se
encuentra la especialidad de elaboración de balaustradas de
los balcones de hierro.
Las jornadas de trabajo duraban de sol a sol, durante todos los
meses del año. En los meses de verano los días eran largos y esto producía una
larga jornada, mientras que en invierno eran más cortos. A pesar de ello, los
salarios se mantenían inalterables. La paga a
los trabajadores en
concepto de salario era, de media, ligeramente más alta que la demanda y esto
compensaba la variabilidad de las horas de trabajo a lo largo de los meses del
año. Los jornales se pagaban puntualmente cada domingo por la mañana. Las
modalidades de pago eran: el pago de jornales completos (de sol a sol), medias jornadas o fracciones
inferiores de las mismas, siendo días laborables todos los días del año excepto
domingos y fiestas. Las jornadas se reducían a veces por mal tiempo. La
cantidad de días laborables quedaba reducida a tres cuartas partes del año.
Había extras como el convite a los trabajadores en ciertas fechas señaladas,
como el 10 de mayo. En estas fiestas se solía invitar a todos los trabajadores
de la construcción a un banquete que
consistía en vino, aceitunas y queso.
Los Materiales
El empleo
de la piedra franca deVillamayor permitió
a los tallistas realizar elementos ornamentales como esta 'hojarasca de la clave del Arco de San
Fernando.
No se emplearon en la primera fase de la obra materiales nobles
excesivamente costosos, de esta forma se evita el mármol, el alabastro. Sólo se contrataron seis piezas de mármol en
1752 para el tallaje de los escudos de la ciudad, así como el real. Todos ellos
dispuestos en el Pabellón del Consistorio. Tampoco se emplearon en las áreas
visibles materiales modestos como puede ser ladrillo visto,
estuco.
Para la fachada se empleó la piedra arenisca proveniente de las canteras deVillamayor (denominada
también piedra franca29 ),
que gracias a las manchasferruginosas torna
su color en un rojizo característico (que oscila entre el blanco-amarillento y
el pardo-rojizo).30 También
es el material empleado fundamentalmente en la mayor parte del Patrimonio
Histórico Arquitectónico de Salamanca y sus alrededores. En las cuatro primeras
hiladas de los machones de
los soportales se empleó piedra franca, procedente de las canteras de la Pinilla (junto a Carbajosa de la
Sagrada). Estos machones se recalzan posteriormente en las labores
de restauración de los años 1927-1928 con piedra de granito, más resistente a la erosión humana e
impermeable ante la absorción de agua del terreno. La pizarra empleada
en la construcción, como soporte de balcones y de relleno de juntas para el
encaje de entre piedras provenía de las canteras de Mozárbez. Las techumbres de los soportales se realizarían mediante el empleo de vigas de pino y bovedillas de yeso. Las paredes maestras de las
casas que dan a la Plaza
serían de mampostería, mientras que por el contrario los
tabiques interiores, de ladrillo y los forjados, de yeso.
El
Pabellón Real y de San Martín (1729-1735)
Placa
conmemorativa en la Plaza
Mayor de Salamanca ubicada debajo de laespadaña del "Pabellón Real", en la
que se menciona a Rodrigo
Caballero y Llanes como
promotor del proyecto. Siendo la fecha de finalización de la obra la del 3 de
marzo de 1733.
Las obras comenzaron por el lado de la plaza de carboneros, única
zona de la Plaza
de San Martín abierta hasta aquella fecha. Al ser los terrenos del municipio resultaba
más sencillo edificar, sin necesidad de realizar expropiaciones o cualquier
otra actividad administrativa. El solar era municipal y estaba ocupado en 1692
por la "isla de los cajones firmes". Aunque la placa conmemorativa
elaborada en pizarra (ubicada
en el Arco de San Fernando), menciona la fecha oficial de comienzo relativa al
del diez de mayo, previamente se acarrearon los materiales necesarios, y se
allanó el área, comenzando estas obras administrativamente el día 9 de abril. La placa conmemorativa hace
referencia tan sólo a esta fase constructiva del Pabellón Real, no incluyendo
las fechas de finalización del Pabellón de San Martín:
REYNANDO PHELIPE V EL ANIMOSO LA M.N. Y M.L. CIUDAD DE SALAMANCA EMPEZÓ ESTA OBRA
A 10 DE MAYO DEL
AÑO 1729,
SIENDO CORREGIDOR EL SEÑOR D. RODRIGO
CAVALLERO Y LLANES, YNTENDENTE GENERAL DE CASTILLA, POR SUS
DIPUTADOS LOS SEÑORES D. JUAN DE BARRIENTOS Y SOLÍS, D. FRANCISCO HONORATO Y
SAN MIGUEL, D. JOSEPH DEL CASTILLO,CONDE DE FRANCOS,
D. JUAN GUTIÉRREZ Y D. FRANCISCO DE SORIA, Y SE CONCLUYERON LAS DOCE CASAS DE
ESTA LÍNEA LLAMADA PAVELLÓN REAL EL DÍA 3 DE MARZO AÑO
DE 1733.
SOLI DEO HONOR ET GLORIA
A la fecha indicada en la placa de finalización del lienzo Real, a
pesar de que ya se había comenzado la realización del lienzo de San Martín. El
pabellón real tiene un arco mayor en su centro, denominado de San Fernando
(patrono de la monarquía castellana). La ejecución se realizó desde el arco que
va a parar a la Escalera del
Ochavo (que desemboca en la Plazuela de la Lonja ) al arco de la escalera de Pinto(Lienzo que
ocupa unos 80.6 metros
a pesar de que inicialmente eran 79.80 m ). Es decir la ejecución del Pabellón se
hizo, de derecha a izquierda, si se mira el Arco de San Fernando desde el
interior de la Plaza. Los
medallones los labró el escultorCarnicero en dos fases, en la primera se
esculpieron los ocho primeros desde Carlos V en la mitad derecha del pabellón,
en la segunda se hicieron los once restantes terminados el 22 de marzo de 1732.
La parte del Pabellón Real que da a la plaza del Mercado posee unos soportales
que se denominan Portales de
San Antonio, estos portales alojan a unas tiendas que se denominan covachuelas. El Pabellón Real
se construyó primero para enrasar el nivel de la plaza, ya que el terreno
original estaba en pendiente, de modo que el muro de contención queda dentro
del pabellón, y por eso, la fachada que se orienta al Mercado posee una mayor
altura a causa del desnivel resultante entre la Plaza y el Mercado.
No se había terminado el Pabellón Real cuando se comienza a cimentar el
pabellón de San Martín el 2 de febrero de
1732, ese mismo día se dicen tres misas por el éxito de la construcción. Este
lienzo se construye sobre el solar de unas dieciocho viviendas, propiedad del
Ayuntamiento y de la vecina Parroquia de San Martín. Por esta razón la
construcción de este lienzo requirió un consenso entre Ayuntamiento y
Parroquia, consenso vigilado por Felipe V y el Consejo de Castilla. La Iglesia de San Martín
quedará tapada al realizar este lienzo, no obstante se acuerda que las casas
aislen la Iglesia
con patios de luces. La realización de este lienzo
fue rápida, en parte porque el Ayuntamiento pierde un ingreso mientras hace las
obras, de modo que el arrendamiento de las nuevas casas comienza el año 1733.
El proceso de arrendamiento finaliza a finales de 1734. Esto supone que el Pabellón
de San Martín se realizara en dos años. El arco mayor de San Martín, que
desemboca en la Plaza del
Corrillo de la Yerba ,
se realiza en el año 1735. El otro arco mayor del Pabellón de San Martín: el
Arco de San Pablo, aparece desplazado hacia uno de sus extremos. En el ángulo
que forman ambos pabellones se abre una salida que salva su desnivel con la Lonja mediante una
escalerilla ochavada (en la actualidad restaurada, a pesar de que mantiene el
nombre). La disimetría se hizo para mantener el trazado primitivo de las calles
medievales que desembocan en la
Plaza. Se labraron en los medallones de este lienzo una serie
de efigies correspondientes a conquistadores
españoles, así como militares,
es por esta razón por la que el ala de San Martín a veces se denomina
popularmente como Cuartel
General.
El
periodo de litigios (1735-1750)
El Consistorio se reúne el 27 de agosto de 1733 para estudiar como
completar los lados restantes. Se menciona la construcción de la Casa Consistorial
y se describen los recursos económicos para su realización. El otro paño, el de
Petrineros, se extiende desde la esquina que forma el Arco de San Martín hasta la entrada de la calle del Concejo. En la época
anterior de la Plaza de San
Martín se establecieron los
vendedores y manufacturas del cuero (de ahí el nombre de Petrineros).
Ante la solicitud de construcción de estos dos lienzos al Consejo de Castilla,
éste acaba poniendo trabas solicitando el consentimiento de 'todos' los
propietarios. Para realizar la construcción de acuerdo con los planos de
Churriguera era necesario que cada vecino sufragase los gastos de construcción,
cediendo terreno a la plaza si fuera necesario, con el objeto de alinear e
igualar fachadas. en caso de que no fuese así se debería vender el solar y los
edificios al Ayuntamiento.
Entre los dueños y habitantes de la isla de petrineros se
encontraba: el Cabildo de la
Catedral , la Real Clerecía
de San Marcos que
posee las casas sobre la calle
Tutor(sobre la dovela del arco mayor de la calle Tutor puede verse el León de San Marcos),
el Colegio
Mayor de San Bartolomé, la Cofradía
de los Caballeros Veinticuatro, las casas edificadas por el
Ayuntamiento y en las que vivía el Comendador Bartolomé
Cabeza de Vaca, la casa de la Universidad,20 la
casa de la Encomienda
de la Orden de
San Juan, el palacio del conde de Grajal ya en la esquina final. Detrás del
palacio condal, mediante acceso de una calle se encontraba el Mesón del Toro en propiedad de los monjes del Monasterio
de Moreruela de
Zamora. De una forma u otra todos los dueños se avinieron, bien a ceder
mediante venta (siempre con derecho a balcón), bien a sufragar los gastos de
construcción. Todos excepto los monjes del Mesón
del Toro que alegaron
mantener el acceso a su Mesón, no cortando la calle.19 Siendo
de todos ellos el más obstinado Don Manuel José Osorio y Enríquez de Guzmán conde de Grajal. El conde mediante su agente Pedro de Rueda Osorio alegaba que se revisara el proyecto
debido a que su palacio era de mejor traza que lo previsto, y si se 'alineaba'
su fachada se causaba un gran daño a su imagen. Las alegaciones causaron el
efecto deseado por el conde, y en el otoño de 1738 se paralizaron las obras por
orden del Consejo de Castilla. La situación quedó en espera durante cerca de
quince años, dando lugar al dicho popular en aquella época:
Salamanca
tiene fuerte, media plaza, medio puente, medio claustro de San Vicente
(anónimo)31
La mención del puente es debido a que la parte meridional del puente romano,
fue destruida por la riada acaecida en
San Policarpo (en la
noche del 25-26 de enero de 1626) y todavía no estaba reparado en estas fechas.
El Claustro de San Vicentepertenecía a un
monasterio de Monjes Benitos que mostraba parte de su edificación sin acabar,
este Monasterio acabó desapareciendo en pleno siglo XIX. Del fuerte, la mención
se refiere al de San Cayetano. El maestro mayor, Alberto de
Churrigueradecide acabar sus trabajos en la Catedral en octubre de
1738, y debido al parón de la obra de la Plaza abandona la ciudad de Salamanca para irse
primero a Madrid y luego vivir en Orgaz (Toledo), y allí trabajar en un encargo
para la construcción de la Iglesia
de Santo Tomás Apóstol.32 Es
sustituido a cargo de la obras por su sobrino Manuel de Larra
Churriguera. La substitución, siendo oficial en las obras de la Catedral , sin embargo no
lo es en las de la
Plaza. Durante este periodo el corregidor García
Ramírez de Arellano cesa
en su cargo, siendo substituido por Juan de
Hourlier. Los litigios fueron siguiéndose en diversos terrenos
administrativos de Castilla, llegando hasta el máximo organismo
de Justicia del Consejo de Gobierno. Finalmente éste falla a favor de la ciudad
el 21 de octubre de 1741. En el fallo se conmina a
Manuel José Osorio para que venda el palacio a la ciudad. El 25 llega la real
cédula a Salamanca, y se lee públicamente en el Consistorio con gran algarabía.
Las obras del Consistorio comienzan de inmediato. La torre del palacio Grajal
comienza a derribarse el 15 de junio de 1753. Las obras continúan lentamente en
el Pabellón Consistorial, así como en el ala de Petrineros hasta que el 27 de junio de
1742 el corregidor Juan de Hourlier manda paralizar las obras debido a las
quejas de dos vecinos: Juan de Basanta y el dueño del Mesón de la Solana (este mesón aparece
en el comienzo de la obra tituladaLa vida de Lazarillo de
Tormes33 ).
Apenas florecían los machones de la futura Casa Consistorial cuando se comienza
una nueva ronda de litigios con los vecinos del Pabellón Consistorial. Se alega
que, de acuerdo con los planes de A. Churriguera el Pabellón Consistorial
invade literalmente sus casas, mermando su tamaño en una cantidad considerable.
El municipio mandó llamar a Manuel de Larra y Churriguera para que se presentara
a defender las acusaciones y estando en el Monasterio de
Montserrat excusó su
presencia enviando a su aparejador. El pleito seguía su curso cuando en 1743
aparece Andrés García de
Quiñones Maestro del Colegio Real de
Compañía de Jesús presentando
una alternativa al proyecto ejecutado por el consistorio siguiendo las
directrices de A. Churriguera. El 12 de noviembre se convocó a ambos
arquitectos Quiñones y Larra Churriguera para examinar ambos proyectos. En el
examen del proyecto participó el arquitecto Juan García
Berruguilla, que el 23 de enero de 1744 examina los cimientos del
ala Consistorial, y examina los proyectos. El dictamen es comunicado en público
el 2 de marzo de
1744 indicando que el proyecto de García de Quiñones (con algunas
modificaciones) es más estable. El proyecto de García de Quiñones además
aliviaba las quejas de la mayoría de los vecinos. El Municipio salmantino
cambió de opinión y aceptó finalmente el nuevo plan propuesto.Juan de
Basanta, el único litigante fue convencido al intercambiarle sus terrenos,
por otros equivalentes en el lienzo de San Martín propiedad del Municipio. Este
lienzo mide en la actualidad 81.60 metros mientras que en el diseño de
Churriguera sumaba 86.80 m ,
la reducción se debe al ajuste entre los litigios. De la misma forma el
Pabellón Consistorial que alcanza 82.6 metros en la actualidad, sufrió una merma
de 2 metros
sobre los planes. El 9 de julio de 1746, en plena construcción del Pabellón de
San Martín, muere Felipe V que es sucedido por su hijo menor Fernando VI que reinará desde 1746 hasta 1759
durante el resto de fase constructiva de la Plaza.
El
Pabellón Consistorial (1750-1756)
Maqueta en madera según proyecto de los
arquitectos Juan García
Berruguilla yAndrés García de
Quiñones.
Lienzo del Consistorio tal y como quedó (sin las torres).
Durante el litigio de los años anteriores, el corregidor Marques
de Arellano, el 19 de junio de 1738 recibe permiso para comenzar la Casa Consistorial.
No obstante sufre diversas interrupciones a lo largo de 1742, y posteriormente
en 1748. Durante casi quince años estuvo el Pabellón sin construirse debido a
los litigios del Municipio de Salamanca con los diversos propietarios de las
casas adyacentes. El último litigio con el sobrino de Churriguera, el Municipio
decidió encargar una maqueta en madera del Consistorio, este modelo
seguía el proyecto de Berruguilla. La maqueta fue realizada por José González Bordado en 1747 (depositada en el Museo
Provincial de Salamanca). En esta maqueta arquitectónica puede advertirse un
par de torres a ambos lados de la espadaña que nunca llegaron a construirse.
En 1750 se comienzan las obras de los dos lienzos restantes. La
acometida se hizo por diversos sitios al mismo tiempo. Se sabe de la
finalización de algunas casas por los documentos, por ejemplo: las casas de la Real Clerecía
estaban listas el 13 de mayo de 1752, la casa de la Universidad el junio
de 1754, la casa de Grajal que ocupa nueve balcones el 29 de abril de 1754. El
sistema de financiación era mixto: casas privadas y ayuntamiento costeaban los
gastos de las dos aceras. Se mantuvo, no obstante la reglamentación y
ordenamiento anteriormente establecidos por Rodrigo Caballero. Andrés García de
Quiñones fue nombrado
Maestro Mayor de obra, con la aprobación del Consejo de Castilla.34 De
todas formas no era el único Maestro Mayor ya que la Universidad , la Clerecía de San Marcos y
el Cabildo asistían con sus propios arquitectos a la obra, entre ellos fue
contratado Manuel de Larra y Churriguera (casa de la Universidad en
Petrineros y dos del Consistorial). La armonización de los diferentes criterios
fue complicada durante este tercer periodo. Durante esta etapa figuraron como
aparejadores el hijo del Maestro Mayor: Jerónimo García
de Quiñonesy Manuel Antonio Salgado. El 1 de junio de 1751 se
comienzan las obras en la casa del Consistorio. En 1752 el tallista Antonio
Moreno ya esculpía los
escudos, capiteles, florones y demás tallas. El 5 de febrero se finalizaban en
el balcón consistorial las figuras de los dos mancebos que sostienen los
atributos de justicia, ambos tallados por Gregorio
Carnicero (hijo
del tallista Alejandro Carnicero). El resto de escudos y blasones de las casas
y organismos públicos de este Pabellón no tuvo tallistas de renombre. Para
realizar los balcones se hizo un contrato especial con herreros. El 29 de abril
de 1755 se acabó de construir la última casa que cerraba la Plaza en el Arco de Toro y
la escalerilla de Pinto que engarza el Pabellón Consistorial con el Real. Con
ello se puede concluir que, descontados los años de pleitos que hubo entre
medias, la plaza se hizo en un periodo de tiempo neto de diez años.
La espadaña de la Casa Consistorial , se erigió casi un siglo
después, concretamente en 1852 con el proyecto del arquitecto municipal Tomás Cafranga. Existe un grabado de 1840
donde se puede observar la falta de espadaña en la Casa Consistorial.
Sobre ella aparecen cuatro figuras alegóricas identificadas
con: la Agricultura ,
el Comercio, la Industria
y la Astronomía
(todas ellas en lugar de obeliscos). Fueron talladas por un profesor de dibujo
de la Escuela de Nobles y Bellas Artes de San Eloy llamado Isidoro Celaya. Se erigió la
espadaña y en sus tres huecos se dispusieron cuatro campanasfundidas
por Salvador Raurell (de nombres: romana, satinay, bentula, esquilonada). Se puso a sus
pies la esfera de un reloj tipo Morez. Sobre la cúspide de la espadaña aparecen
cuatro matronas que representan a las cuatro virtudes
cardinales: Prudencia– Justicia – Fortaleza – Templanza. Las
torres que pueden verse en la maqueta de madera no llegaron nunca a
construirse.
La Nueva Plaza Mayor
La construcción de la
Plaza acaba encajonando la Iglesia de San Martín entre diversas casas, y
poco puede verse de su estructura desde la calle. La iglesia es, en la
actualidad, el único edificio superviviente de la "Antigua Plaza".35 Algunos,
como el arquitecto Fernando Chueca
Goitia opinan de la Plaza Mayor de
Salamanca: "La Plaza
mayor no añade ninguna solución nueva al gran tema de las plazas mayores
españolas, pero es la máxima, bella y florida culminación de todas ellas".36 La Plaza se convierte en el
siglo XVIII en lugar de celebración de "fiestas barrocas". Los
balcones se arriendan frecuentemente a privados para mejor disfrute de la
visión de corridas de toros.
El programa iconográfico
Véase
también: Anexo:Programa iconográfico de la Plaza Mayor de
Salamanca.
Medallón con la efigie de
Rodrigo Caballero y Llanes en la enjuta de la
izquierda en el "Pabellón Consistorial" de la Plaza Mayor de
Salamanca. Homenaje a su labor iniciadora de la plaza y tallada en 1975 por Enrique
Orejudo.
En las enjutas de
los ochenta y ocho arcos de la
Plaza se fue dejando un espacio para colocar un medallón en
el que se incluiría el busto de un personaje importante en lahistoria de España.
Esta idea es muy original en la época, siendo muy pocas las plazas que incluyen
este programa entre sus paredes. En la actualidad hay una parte de los
medallones tallados, y otro sin realizar.37 Estos
medallones inicialmente se diseñaron por Rodrigo Caballero,3 para
que representaran las series de efigies de los Reyes de España en el Pabellón
Real, mientras que en el de San Martín se incluyeran conquistadores y militares
españoles y en el de Petrineros fuese una serie de sabios españoles y de los
santos más relevantes en el Pabellón Consistorial.38 Este
plan iconográfico inicial se fue confundiendo poco a poco, de tal forma que,
por ejemplo, se puede ver en la actualidad Reyes españoles en el pabellón
Consistorial, y militares en el Real.39 Cabe
destacar que Felipe V aparece representado tres veces, una por autorizar la
construcción de la plaza en el arco central del pabellón real y las otras dos
por cada uno de sus reinados.
Los primeros pabellones en construirse, el Real y de San Martín,
permitieron que fueran tallados por el escultor vallisoletano Alejandro Carnicero,
que desde 1730 a
1733 se dedicó a la labor. Las cartas mostradas por Rodrigo Caballero y el Duque de Medina
Sidonia aportan como
conclusiones que, Rodrigo Caballero fue el autor del programa iconográfico de
la plaza.3 El
primero debería ser dedicado a la monarquía española y para ello se inspiró de
una serie de grabados. El segundo dedicado a dieciocho de los grandes capitanes
españoles, estaría encabezado por Santiago Matamoros (nunca llegó a realizarse) y se diseñó
gracias a las efigies proporcionadas por Rodrigo Caballero. Alonso Pérez de
Guzmán le proporciona
a Rodrigo Caballero la lista de los dieciocho personajes militares a incluir en
denominado "Cuartel General". Rodrigo echa de menos la figura de Juan Pacheco (Marques de Villena)
y lo incluye finalmente en el programa iconográfico. El tercer lienzo está
dedicado a los sabios y el cuarto a los santos. Estos dos lienzos ya no siguen
el rigor de los anteriores, y alguna figura fue esculpida pero sin seguir la
regla. En el lado de petrineros las figuras de Cervantes y de Santa Teresa talladas
en 1973 y la de Francisco de Vitoria en 1974. Una de las causas de esta
falta de criterio en los dos últimos lienzos puede encontrarse en la
destitución de Rodrigo Caballero, la otra causa será el periodo de parada que
sufrió la construcción de la
Plaza durante los años 1735-1750. De todo el programa sólo se
realizó según el proyecto la mitad: la que corresponde a los Pabellones Reales
y la de San Martín.
La talla en el resto de los lienzos, se van realizando poco a poco
siguiendo dictados diversos. A finales del XVIII se hizo un medallón de Godoy
(en el lienzo de Petrineros junto a la salida hacia la Plaza del Corrillo), que fue
picado a su caída (todavía se puede ver que es más delgado que los que quedan
por tallar). En 1813 se añade en el lienzo de Petrineros al Duque de Wellington
por su activa lucha en la liberación de la
ciudad ante las tropas
francesas de Napoleón. En 1936 estando en plena Guerra Civily
habiendo trasladado el Cuartel General de las Tropas Nacionales, Francisco Francose hace tallar una efigie en
el comienzo del pabellón Real (la talla fue realizada por el escultor Miguel
Huerta). En 1967, la ciudad decidió ir completando los medallones vacíos y
desde entonces ha prevalecido el criterio de encargárselos a artistas
salmantinos y dedicárselos a personajes ilustres vinculados a la ciudad de
alguna manera. De esta forma en 1975 el Consistorio decide incluir un medallón
de su Arco Mayor a Rodrigo Caballero y Llanes y fue tallado por Enrique
Orejudo. Posteriormente se hizo el medallón de Juan Vázquez de
Coronado en 1967
(realizado por Damián Villar).
El periodo tras su cierre
El suelo inicial de la
Plaza , tras su cierre y finalización (el 29 de abril de
1755), estaba compuesto de finos guijarros (enchinarrada, según
mencionan algunos autores35 ).
El corregidor de Salamanca Joaquín
de Saura y Sarabia realizó
reformas en el casco urbano de la ciudad y empedró el recinto alumbrándolo con candiles de
aceite colocados en el centro, concretamente el Jueves Santo (8
de abril) de 1784. Se construyó un sumidero en el centro de la plaza, con el
objeto de aliviar el agua de las lluvias. Sin embargo, hasta el año 1806 no se
enlosaron, por primera vez, los soportales. La Plaza , debido a su forma perimetral
cuasi-cuadrada, se emplea varias veces al año como local taurino en el que se
celebran corridas. Los toros solían
entrar por la Puerta
de San Fernando, que debido a esta nueva funcionalidad cobra el nombre popular
de Puerta de los toros. En
el arco que mira a la Plaza
del Mercado se labra la cabeza de un toro, ubicado en la dovela superior del mismo. A comienzos del siglo XIX
se empleaba el área de la plaza como lugar de ejecución pública, de esta forma
en 1810 se procedió a la ejecución por sentencia de catorce bandidos.
El periodo del siglo XIX
La espadaña del Pabellón Consistorial, realizado por el arquitecto
salmantino Tomás Cafranga, fue el último remate en 1852.
Casi cien años tras su cierre como Plaza. Se pueden ver sobre ella cuatro
figuras alegóricas de: Agricultura, Comercio,Industria y Astronomía.
En el espacio limitado por los noventa arcos que tiene la plaza
(doce de ellos mayores) se producían las celebraciones y reivindicaciones
socio-políticas de la ciudad, habitaban cerca de 53 casas y daban a su espacio
477 balcones.40 La Plaza Mayor fue evolucionando
a lo largo del siglo XIX, y de sus funciones cotidianas hacen mención algunos
documentos de la época. Se celebran en ella corridas de toros, logrando acomodar aforos de
entre unos 16.000 a
20.000 espectadores.41Estas fiestas se denominaban
"Fiestas reales" o con la denominación más popular de toros y cañas.40 Los
autores literarios de este siglo hacen referencias a su belleza, iniciando así
su leyenda popular en la cultura salmantina.6 La
revuelta del dos de
mayo de 1808 en Madrid hizo
que una algarabía de estudiantes salmantinos picaran el medallón de Godoy en
la Plaza ,
derrocado tras el Motín de Aranjuez.42 En
junio de 1812 las tropas del Duque de Wellington se instalan cerca de la ciudad y
combaten contra las tropas napoleónicas destacadas en el Fuerte de San Cayetano, desde
allí se dirigen disparos de artillería que caen en la plaza causando algunos
muertos (24 y 25 de junio de 1812). Una vez liberada la ciudad se acordó que
este general británico tuviese un nuevo medallón ubicado en las enjutas en la
Plaza.43
En el Arco de San Fernando se produce un asesinato que deja un
cartel que con el tiempo se convertirá en leyenda.44 En
el año 1843 acoge los primeros coches diligencia a Madrid. A mediados del siglo
XIX se añade la espadaña de la Casa Consistorial.
En 1844 se reciben las primeras noticias de deterioro de la Plaza : los machones de
algunos arcos muestran un deterioro considerable. En 1849 se traslada el reloj
de San Martín a la fachada de la Casa Consistorial. Con la incipiente técnica de
la fotografía, el fotógrafo Charles Clifford retrata la plaza por primera vez en el
periodo que va desde 1853 a
1860. El fotógrafo francés Juan
Poujade tras su
triunfo en la Exposición
Universal de París de 1878 viaja
a la ciudad de Salamanca en ferrocarril y plasma en sus fotografías, no sólo la
arquitectura, incluida la Plaza ,
sino muchas escenas costumbristas que han llegado hasta nuestros días.
En 1884 se colocan farolas de gas en el jardín y en los arcos de
los soportales, proporcionando una de las imágenes características de la Plaza. En el año 1868,
durante la revolución llamada "La Gloriosa",
se derriban los bustos de Carlos IV y deMaría Luisa de Parma en el Pabellón Real. En 1869 se
instalaron cuatro urinarios públicos, uno en cada esquina de la plaza,
denominados columnas urinarias.
Se plantan jardines públicos en su espacio, así como árboles (unas
veintisiete acaciasformando un bosque) en el centro de la plaza. Estas
plantaciones se anunciaron como un símbolo de modernidad urbanística.5 Se
colocan algunas farolas de petróleo y se levanta una diminuta fuente octogonal
con una farola en el medio y sobre un pedestal decorado con cabezas de niños.
Todas estas mejoras tecnológicas y de ornato estaban inspiradas en los avances
en el mobiliario urbano incorporado en capitales españolas como Madrid y Barcelona. Estas novedades generaron un clima
de protesta que alegaba una precaria solución a los problemas de higiene en la
ciudad. Losaguadores eran
un gremio habitual en la plaza, se decide instalar una fuente que traslada agua
del Tormes a
la Plaza. En
1870 se inaugura la pastelería La Madrileña. Poco
a poco, durante este siglo, la plaza cobra protagonismo como espacio de
celebraciones y actos políticos.
Un bando de 1888 ordena unificar los toldos y cortinas haciendo
eliminar igualmente los anuncios en las columnas de los soportales. En 1889 la
iluminación eléctrica ya se ha instalado en la plaza, numerosas referencias
periodísticas se hacen eco del efecto nocturno que hace dicha iluminación.45 Al
finalizar el siglo la Plaza
necesita una reforma, su aspecto era reclamado por más de un autor de la época.46 Cabe
destacar el movimiento que tuvo el templete octagonal
instalado por primera vez en el año 1893 en el centro de la Plaza realizado por el
constructor salmantino Anselmo Pérez Moneo, este templete se traslada
finalmente en 1898 a La
Alamedilla y en 1906
regresa de nuevo a la
Plaza Mayor donde se mantuvo hasta 1930 (fecha en la que se
retiró definitivamente un templete portátil, que se construyó en madera durante
el periodo de su ausencia, al que los salmantinos apodaron como el patíbulo.5 )
Entrada en el siglo XX
En la celebración del aniversario se instauró una estatua con
Churriguera y Llanes.
En 1904 con motivo de la visita de Alfonso XIII se ilumina la plaza durante dos días mediante bombillas eléctricas.
Haciendo gala del estilo de la puerta del Sol de
Madrid y de sus
numerosos cafés de tertulia, la
Plaza Mayor de Salamanca estrena en mayo del año 1905 el Café Novelty, siendo propietarios los hermanos
Vicente y Federico García Martín. Este café ubicado en una esquina del Pabellón
Consistorial (junto a la desembocadura de la calle
de Toro) se convertiría con los años en una institución característica de
la plaza.47 El Mercado
Central de Abastosconstruido en la Plaza vecina se inaugura el 15 de abril de 1909.
En 1920 el ayuntamiento de Salamanca procede al adoquinado de la
mayor parte de la ciudad con el objeto de mejorar el tráfico rodado que se va
incrementando poco a poco. En 1922 se acaba el adoquinado de la plaza Mayor, y
a finales del decenio más de una veintena de calles del centro.48
Cuando llega el 14 de abril de 1932, al proclamarse la Segunda
República Española, Unamuno al regresar de su destierro, se halla en
el balcón del Ayuntamiento de Salamanca desde donde se dirige a la multitud que
llena la Plaza Mayor.49 Este
mismo año escribe un artículo periodístico en «El Sol» dedicado a la que denomina:su Plaza
Mayor.7 La Plaza será escenario de
manifestaciones y movilizaciones políticas de diversos géneros en fechas
posteriores.
Tras el pronunciamiento la guarnición de Salamanca se levanta
en armas el 19 de julio de 1936, y a media mañana fija en la Plaza un bando de
guerra firmado por el General Saliquet. El alzamiento devino en Guerra Civil, los urinarios públicos ubicados
en la Plaza
pronto se convierten en refugios antiaéreos. Cabe destacar que el traslado del
Cuartel General de las Tropas Nacionales a Salamanca hace que la ciudad sea
importante durante los primeros meses del Movimiento Nacional;
el centro político del bando rebelde se instala en el Gran
Hotel de Salamanca (cercano
a la Plaza que
fue inaugurado el 12 de octubre de 1930).50
En el año 1954 se pavimenta la plaza, tal como está ahora, se
mejora el alumbrado de la parte central y se añaden las farolas fernandinas de
los soportales que posteriormente harán la decoración típica de la Plaza. Se suprime la
zona ajardinada y de recreo, pavimentándose con losas de granito. En los años
70 se suprime el
tráfico rodado por la plaza, haciendo de ella un espacio peatonal.9 Algunos
de los medallones se completan como el del dominico Francisco de Vitoria que en 1974 es esculpido por Jacinto
Bustos Vasallo. Aparece en España el nuevo fenómeno delturismo y las calles se llenan de personas que
viajan a la ciudad para verla y admirarla, entre todo ello se encuentra la Plaza. El 9 de diciembre
de 1988 la Unescodeclara la ciudad de Salamanca como "ciudad Patrimonio de la Humanidad".
Actualidad
La ampliación de la ciudad en el siglo XX, mantiene ese carácter
de espacio central de la plaza, en el urbanismo de Salamanca.51 Se
celebra en 1979 el 250 aniversario del inicio de su construcción.52 Aparecen
personajes como Remigio González ('Adares')
un poeta callejero que se establece en los años
ochenta en la Plaza del Corrillo durante
diez años. En 1983 el arquitecto Antonio Fernández
Alba es encargado de
renovar la fachada del Ayuntamiento. Esta operación fue continuada después por
una renovación general y restauración que se financio por la Dirección General
de Patrimonio y la
Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León. El arquitecto Pío
García Escudero elaboró un Plan
Director para la Plaza
Mayor en
abril de 1992 (Propuesta de un programa global de rehabilitación del conjunto
de la Plaza Mayor
de Salamanca). En 1998 el escultor salmantino Venancio Blanco esculpe la efigie de los Reyes
actuales (Juan Carlos y doña Sofía) en un medallón del consistorio.
La restauración continuó hasta el año 2001. En el firme de la Plaza Mayor aparecen
una estrella jacobea (verano de 2005) así como una placa conmemorativa de
Salamanca 2002, Ciudad
Europea de la Cultura. Se emitieron cuatro sellos en junio de 2002,
durante la XL Exfilna,
junto a un matasellos y una medalla conmemorativa. Con motivo de la celebración
del 250 aniversario de la finalización de la Plaza , se pretende completar el programa
iconográfico con la talla de nueve medallones más en el Pabellón Consistorial: Carlos IV, Fernando VII, Isabel, Amadeo de Saboya, una figura alegórica de la 1ª República,
de Alfonso XII, Alfonso XIII,
un medallón alegórico de la 2ª República y Juan de Borbón.
Medallón en el centro de la plaza celebrando su XX aniversario
comoPatrimonio de la
Humanidad.
En 1999 se restaura la Policromía en los medallones del pabellón Real y
de San Martín, el arquitecto Alberto
López Asenjo se encarga de
dirigir la obra. Se pone pan de oro en
la orla circular que enmarca la figura, mientras que el fondo es azul claro. En
2007 se rueda una película norteamericana titulada: En el punto de mira (título original:Vantage Point),
el film se desarrolla en un espacio que imita la plaza Mayor de Salamanca. Se
filmó en un duplicado exacto de escenarios en México con
el objeto de evitar dañar la estructura de la original al usar explosivos, es
por esta razón por la que ninguna escena de la película se rodó en la Plaza de Salamanca. En dicha
película el presidente de EE UU es tiroteado en la plaza Mayor.
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