Pabellón Consistorial o del
Ayuntamiento
Este
Pabellón tenía en el balcón central del primer piso vemos dos hornacinas
vacias, en ellas figuraban los bustos del rey Carlos IV y
su esposa Maria Luisa, ambas obras del escultor José Alvarez. Los bustos
desaparecieron durante la
Revolución de 1868. Posteriormente se colocaron los bustos de Alfonso XII y su madre Isabel II que nuevamente desaparecieron en 1931
durante la Segunda
República.
En
el año 2005, con motivo de las celebraciones del 250 aniversario de la
construcción de la Plaza
Mayor de Salamanca, se procedió a esculpir nueve nuevos
medallones en las enjutas de este Pabellón. Las efigies elegidas eran de reyes
y corresponden a Carlos IV, Fernando VII, Isabel II, Amadeo de Saboya, Alfonso XII, Alfonso XIII,
don Juan de Borbón y dos alegorías de la 1ª República y 2ª República españolas respectivamente. Juan
Vázquez de Coronado en 1967 (realizado por Damián Villar).
El
Pabellón Consistorial (1750-1756)
Maqueta en madera según proyecto de los
arquitectos Juan García
Berruguilla y Andrés García de
Quiñones.
Lienzo del
Consistorio tal y como quedó (sin las torres).
Durante el litigio de los años
anteriores, el corregidor Marques de Arellano, el 19 de junio de 1738 recibe
permiso para comenzar la
Casa Consistorial. No obstante sufre diversas interrupciones
a lo largo de 1742, y posteriormente en 1748. Durante casi quince años estuvo
el Pabellón sin construirse debido a los litigios del Municipio de Salamanca
con los diversos propietarios de las casas adyacentes. El último litigio con el
sobrino de Churriguera, el Municipio decidió encargar una maqueta en madera del Consistorio, este modelo
seguía el proyecto de Berruguilla. La maqueta fue realizada por José González Bordado en 1747 (depositada en el Museo
Provincial de Salamanca). En esta maqueta arquitectónica puede advertirse un
par de torres a ambos lados de la espadaña que nunca llegaron a construirse.
En 1750 se comienzan las obras de
los dos lienzos restantes. La acometida se hizo por diversos sitios al mismo
tiempo. Se sabe de la finalización de algunas casas por los documentos, por
ejemplo: las casas de la
Real Clerecía estaban listas el 13 de mayo de 1752, la casa
de la Universidad
el junio de 1754, la casa de Grajal que ocupa nueve balcones el 29 de abril de
1754. El sistema de financiación era mixto: casas privadas y ayuntamiento
costeaban los gastos de las dos aceras. Se mantuvo, no obstante la
reglamentación y ordenamiento anteriormente establecidos por Rodrigo Caballero. Andrés García de
Quiñones fue nombrado Maestro
Mayor de obra, con la aprobación del Consejo de Castilla.34De todas formas no era el único
Maestro Mayor ya que la
Universidad , la
Clerecía de San Marcos y el Cabildo asistían con sus propios
arquitectos a la obra, entre ellos fue contratado Manuel de Larra y Churriguera
(casa de la Universidad
en Petrineros y dos del Consistorial). La armonización de los diferentes
criterios fue complicada durante este tercer periodo. Durante esta etapa
figuraron como aparejadores el hijo del Maestro Mayor: Jerónimo García
de Quiñones y Manuel
Antonio Salgado. El 1 de junio de 1751 se comienzan las obras en la casa del
Consistorio. En 1752 el tallista Antonio
Moreno ya esculpía los
escudos, capiteles, florones y demás tallas. El 5 de febrero se finalizaban en
el balcón consistorial las figuras de los dos mancebos que sostienen los
atributos de justicia, ambos tallados por Gregorio
Carnicero (hijo
del tallista Alejandro Carnicero). El resto de escudos y blasones de las casas
y organismos públicos de este Pabellón no tuvo tallistas de renombre. Para
realizar los balcones se hizo un contrato especial con herreros. El 29 de abril
de 1755 se acabó de construir la última casa que cerraba la Plaza en el Arco de Toro y
la escalerilla de Pinto que engarza el Pabellón Consistorial con el Real. Con
ello se puede concluir que, descontados los años de pleitos que hubo entre
medias, la plaza se hizo en un periodo de tiempo neto de diez años.
La espadaña de la Casa Consistorial ,
se erigió casi un siglo después, concretamente en 1852 con el proyecto del
arquitecto municipal Tomás Cafranga. Existe un grabado de 1840
donde se puede observar la falta de espadaña en la Casa Consistorial.
Sobre ella aparecen cuatro figuras alegóricas identificadas
con: la Agricultura ,
el Comercio, la Industria
y la Astronomía
(todas ellas en lugar de obeliscos). Fueron talladas por un profesor de dibujo
de la Escuela de Nobles y Bellas Artes de San Eloy llamado Isidoro Celaya. Se erigió la
espadaña y en sus tres huecos se dispusieron cuatro campanas fundidas
por Salvador Raurell (de nombres: romana, satinay, bentula, esquilonada). Se puso a sus
pies la esfera de un reloj tipo Morez. Sobre la cúspide de la espadaña aparecen
cuatro matronas que representan a las cuatro virtudes
cardinales: Prudencia – Justicia – Fortaleza – Templanza.
Las torres que pueden verse en la maqueta de madera no llegaron nunca a
construirse.


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